Sendas en el Margen

Un lugar de palabras…

Fuegos (III)


“Incapaz de dormir, escribió:

Las lágrimas hacen palidecer la luna,
incluso encima de las nubes de otoño.
¿Cómo no va a ser pálido su reflejo
entre los juncos del estanque?”

“Y fiel a la costumbre, se despidió con un poema:

La noche de otoño es demasiado breve
para contener todas mis lágrimas
por más que el grillo
cante hasta reventar”


De la Historia de Genji
Murasaki Shikibu


15 abril, 2012 Posted by | Poesía Extraordinaria | , , , , , , , , , , | 23 comentarios

Erich Fromm

Erich Fromm (1900 – 1980). Psicólogo y filósofo… y maestro de arte, el arte de un verbo extraordinario.

12 abril, 2012 Posted by | Palabras con luz | , , , | 27 comentarios

Distancias de tiempo


Lloran ríos los verdes tejados
palabras derramadas en la senda perdida
oscurecidas de frío negro
lánguida ofrenda a las pesadas botas del tiempo

¿Adónde huir si la distancia no anida razón?
si las horas son un campo de húmedas amapolas
que soñaron sueños de mariposas

El suspiro del humo y el borde del sueño entienden
Sólo ellos acompañan el instante alargado
tan constante tan exacto
como este olor a memoria escalando la mirada

Lloro

Hay mil tesoros tras los cansados párpados
luz de día
color de día
días de día
vivir de día
se opacan con cada lágrima fugitiva
posada en las alas muertas de las innumerables amapolas

La orgullosa verja está vencida de nieve
el poderoso verbo sólo de distancia
de la distancia del tiempo


“Nieva nieve sobre todos los rincones del tiempo”
Vicente Huidobro


7 abril, 2012 Posted by | De Texturas Inmediatas | , , , , , , , , , , , | 21 comentarios

Silencio


Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.

Octavio Paz


4 abril, 2012 Posted by | Poesía Extraordinaria | , , , , , , , , , , , | 9 comentarios

Phaethon o la noche

No puede verlo, no puede sentirlo ni vivirlo, Phaethon ya perdió los dones que la luz otorga a la piel; Phaethon muere en una noche interminable.

Otrora fue uno de los hijos del sol, un espíritu inquieto, lleno del vigor que sólo la luz del sol, sólo el vivir de día, puede brindar. No era extraño en aquellos días verlo susurrar y acariciar a las nubes por el simple deleite de crear mil arcoíris que su amigo Cicno llenaba de plumas de cisne arrancadas de sus propias alas. Aquellas plumas, animadas por el poder de Phaethon, se tornaban en un ejército de mariposas que adornaban las ramas de sus alisadas hermanas mientras bailaban al son de la suave brisa.

En aquellos días el cielo era azul, y los alisos verdes y las mariposas doradas, y el mundo era hermoso a la vista de los hombres, y Phaethon brillaba de felicidad casi tanto como su padre el sol.

Ocurrió un día que Phaethon, incansable en sus sueños de luz, quiso volar más alto que las nubes y quiso ordenar los caminos que su padre estableciese para el poderoso fanal dorado. Tan alto voló que al fin alcanzó las riendas del ardiente carro celeste, y tan seguro estaba de sus artes que ordenó los caminos a su antojo, y el carro que dirigía la luz del día nuevos rumbos tomó.

Pero Phaethon era joven, el ímpetu de su espíritu estaba lleno de día y la noche apenas se dibujaba en su imaginación como lejana pesadilla. Así fue que, tentado por mostrar su felicidad al mundo, a veces volaba bajo, y parte de ese mundo quedó abrasado por el intenso fuego. Cuando Phaethon intentaba controlar aquellas riendas trenzadas de antigüedad, ocurría que demasiado alto volaba, y el calor se perdía en la distancia dejando al mundo cubierto por una capa de blanca y suave nostalgia que todo lo marchitaba.

Grande fue el enfado de Helios, quien desde los albores del mundo había mimado la luz y el calor sobre la tierra para que la vida fuese el día, para que se viviese de día. Había quedado esa tierra plagada de heridas que sangraban los erráticos vuelos del hijo; desiertos inmensos donde ni la más leve brizna de verde hierba crecía; eternos y silenciosos hielos que nunca podrían ser derretidos; hermanos que la piel distanció entre las diversas tonalidades que surgen de la más poderosa luz y la más intensa de las sombras.

Exigieron los dioses un castigo para Phaethon, y dura fue la penitencia que Helios debió imponerle. Fue Phaethon condenado a alejarse de la luz del sol, a vivir la intensa sombra de la noche hasta que las heridas de la tierra desapareciesen.

Pero ocurre que los dioses son de memoria leve, y sus esfuerzos por curar las heridas del mundo caen frecuentemente en el olvido. Fuese por eso, o porque el mundo se acostumbró a sus heridas, o simplemente porque los dioses hace tiempo se olvidaron de los hombres, Pheathon sigue aún hoy vagando su castigo.

Hay quien dice que si se busca en las orillas más oscuras de la noche puede vérsele caminando sobre las huellas de la luna, la eterna elipse que conduce al día. Pero esa puerta está vedada para Phaethon hasta que los dioses regresen algún día. A veces, agitado por su voraz pena, atraviesa veloz el corazón de Orión, o se sienta junto a Andrómeda a vaciar sus lágrimas que aún siguen siendo de fuego blanco. Otras, siempre solo, vaga los desolados mares de la luna desenterrando los sueños que quedaron allí olvidados.

Phaethon no puede verlo, no puede sentirlo ni vivirlo, Phaethon perdió los dones que la luz a la piel otorga; Phaethon muere en una noche interminable. Solo, se mira en esos sueños rotos, y contempla su rostro ajado de soledad y de silencios. Su mirada muere cada noche en la eterna elipse que conduce a la mañana mientras sus lágrimas gritan su destino, o la noche de Phaethon… o los sueños rotos enterrados en la luna.

Nadie comprende nuestros signos y gestos de largas raíces
Nadie comprende la paloma encerrada en nuestras palabras
Paloma de nube y de noche
De nube en nube y de noche en noche
Esperamos en la puerta el regreso de un suspiro

Vicente Huidobro


1 abril, 2012 Posted by | Los Cuentos del Mar | , , , , , , , , , , , , , , , , | 15 comentarios

Leonardo Da Vinci

Leonardo Da Vinci (1452 – 1519). Genio… y cocinero.

30 marzo, 2012 Posted by | Palabras con luz | , , | 12 comentarios

Fuegos (II)


“Y mando cantar dos veces este poema:

Aunque me siento perdido
entre brumas matinales que confunde la vista,
tropiezo con tu puerta
y no soy capaz de pasar de largo.

Ella mandó a la sirvienta, que recitó este mensaje:

¿Tan difícil resulta cruzar una puerta entrevista entre brumas?
Entonces, ¿por qué no entras?
No hay obstáculos en tu camino,
y la puerta ofrece poca resistencia.”


De la Historia de Genji
Murasaki Shikibu


28 marzo, 2012 Posted by | Poesía Extraordinaria | , , , , , , , , , | 4 comentarios

Adivina…

En la brillante mañana, cuando aún la senda del recuerdo se dibuja en la piel, cuando aún la caricia tiembla su danza… en la mañana… nace el tanka, el secreto apenas vestido con las suavidades del alma.

De la mañana, un tanka… un secreto, una mirada lo pidió… y unos versos maestros sin disfraz, mojados en las notas que se derraman de Satie. ¿Te atreves a dibujar un secreto?



No te olvides, temprana, de los besos un día.
De los besos alados que a tu boca llegaron.
Un instante pusieron su plumaje encendido
sobre el puro dibujo que se rinde entreabierto.

Así callado, aún mis labios en los tuyos,
te respiro. O sueño en vida o hay vida.

(Vicente Aleixandre)


Gymnopédies – Satie

23 marzo, 2012 Posted by | Poemas del Día Siguiente, Poesía Extraordinaria | , , , , , , , , , | 21 comentarios

Jean-Paul Sartre

Jean-Paul Sartre (1905 – 1980). Escritor y filósofo francés, uno de los grandes exponentes de la literatura y del existencialismo. En 1964 rechazó el galardón de Premio Nobel de Literatura.

20 marzo, 2012 Posted by | Palabras con luz | , , , | 11 comentarios

Oscuro (Hoy no llorará la luna)


Derrotadas se alargan las calles
Se entumecen con el sueño continuo
Abandonadas a la oscura sombra
Hasta la nada es incierta en este aire

Alguien enciende un cigarrillo
Que replica la memoria idéntica
Las sombras de las sombras
Tanto

En nada se ajusta ese disfraz bufón
Colgado de la elocuente sonrisa
No hay estrellas en el fondo
Como en el tonto muñeco de la mañana
Y su flor atenazada en el tiempo
Sólo vive el ruidoso silencio del vacío

Atrás quedaron aquellas líneas
Vestidas de libertad y de palabra
Espejos oxidados del intento
Por aprender la felicidad
Tanto

Se suceden los metálicos pozos
Que las huellas no alcanzan
Guardan los ecos perdidos en la lluvia
Arrastrados al abrazo del oscuro

La mirada en el vértice suplica
Pero hoy no llorará la luna



Al desplegar las alas
El mismo no sabía qué vuelo era su vuelo

¿Quién es el extranjero? ¿Reconocéis su andar?
Es el que vuelve con un sabor de eternidad en la garganta
Con un olor de olvido en los cabellos
Con un sonar de venas misteriosas
Es este que está llorando el universo

(Vicente Huidobro)


Comfortably Numb – Pink Floyd

17 marzo, 2012 Posted by | De Texturas Inmediatas | , , , , , , , , , , , , , , | 10 comentarios

Amapolas


Esbeltos caracteres rojos sobre papel de algodón; dibujado en una esquina, un poderoso símbolo. La carta está enrollada junto a una ramita de romero, ambas unidas por un fino lazo rojo.


Aún mi recuerdo te llama
en los blancos prados de la Luna,
entre pliegues que arropan las pasiones.

En la ola que lentamente se prolonga,
se hace intenso el eco de un susurro.
Una roja herida en los labios,
el eco continúa.

Y al final del camino inconcluso
amapolas
siempre hermosas amapolas

Recuerdos

El verbo se muere sin mirarlo, sin vivirlo
La cordura no es un verbo, sólo es un pobre e inconcluso sustantivo
Un beso, el prolongado beso de una ola mientras empapa la arena y se funde en ella
Amapolas… siempre hermosas amapolas


14 marzo, 2012 Posted by | Poemas del Día Siguiente | , , , , , , , , , , , , , , , | 17 comentarios

Fuegos


“Y ella dijo:
Observa las linternas que recuerdan
a las de los pescadores de Akashi.
¿será que mis penas
me han seguido hasta aquí?

Y él dijo:
Sólo porque ignoras la firmeza
de la llama que arde en mi corazón
te parece tan inseguro
el resplandor incierto de esos fuegos …”


De la Historia de Genji
Murasaki Shikibu


7 marzo, 2012 Posted by | Poesía Extraordinaria | , , , , , , , , | 9 comentarios

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