Sendas en el Margen

Un lugar de palabras…

El último jugador de abalorios



Con su juguete -cuentas de colores- en mano,
inclinado medita; se extiende en torno suyo
el país asolado por la guerra y la peste.
Entre las ruinas crece la hiedra,
sobre la hiedra zumban abejas.
Una quietud cansada, de salterio en sordina,
decrepitud tranquila, late a través del mundo.

El anciano recuenta sus perlas de colores:
aquí pone la azul, allá la blanca,
ora elige una grande, ora otra pequeña,
y las dispone en círculos jugando.
Grande antaño en el juego de los símbolos fue,
maestro consumado de las artes y lenguas,
varón esclarecido, conocedor del mundo,
viajero infatigable por doquier conocido
y siempre rodeado de alumnos y colegas.

Hogaño sobrevive cansado, solitario
y viejo: ya no atrae a los jóvenes con bendiciones,
no invita a otro “Magister” a sutil controversia.
Todos se han ido al cabo. Templos, libros, escuelas
de la antigua Castalia ya no existen… Reposa
el anciano entre escombros, en la mano las cuentas,
un tiempo jeroglíficas y significativas,
hoy sólo bagatelas de cristal irisado.
Los abalorios ruedan, se le caen de la mano,
se pierden en la arena…

Hermann Hesse

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15 enero, 2012 - Posted by | De Texturas Inmediatas, Poesía Extraordinaria | , , , , , , , , , , ,

6 comentarios »

  1. No conocía este poema. Siento lo mismo: la vida va perdiendo sus abalorios de colores y termina en blanco y negro. Gracias.

    Comentario por annefatosme | 15 enero, 2012 | Responder

    • Yo creo que es la clave del libro, una sorpresa para el lector que llega hasta él, cuando piensa que ya todo esta concluido, la clave, el éxtasis del autor y del lector. Pero sólo es lo que yo pienso.

      En realidad Hesse nunca se consideró un poeta, pero escribía versos aunque pensaba que eran malos. Se consolaba diciendo algo así como “se disfruta más escribiendo un mal verso que leyendo el mejor de ellos”. Bueno, sigue siendo sólo una opinión, la de Hesse.

      Gracias por pasar por estas sendas, mi estimada Anne.

      Un abrazo

      Comentario por Juan | 18 enero, 2012 | Responder

  2. El pájaro de mi sueño se puso en camino, en busca de mi amigo. Del modo más extraño me llegó su respuesta.
    Un abrazo

    Comentario por mercedesmolinero | 16 enero, 2012 | Responder

    • ¿Y cuál era la respuesta?, me has dejado con una exaltada duda.

      Gracias una vez más, mi estimada Mercedes.

      Por cierto, si los sueños fueran pájaros… que hermoso, ¿no?, quizá en lugar de árboles eligiesen ventanas y terrazas para vivir. Es bonito pensarlo así. Gracias.

      Comentario por Juan | 18 enero, 2012 | Responder

  3. Gracias por el seguimiento y por tus palabras en mi blog, Juan, serà un placer compartir contigo.
    Abrazos.
    Leo

    Comentario por © Leonel Licea | 18 enero, 2012 | Responder

    • Y para mí será un honor recibirte de nuevo en estas sendas.

      Gracias, mi estimado.

      Comentario por Juan | 18 enero, 2012 | Responder


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