Sendas en el Margen

Un lugar de palabras…

La Niña Flor

Siempre esperaban con gran expectación el momento en que la profesora de matemáticas la llamaba para resolver el enorme problema, que en extraños símbolos como hormigas, desfilaba por la inabarcable pizarra, y era entonces cuando, con un desordenado y malicioso estruendo, un estallido de risas espinosas arañaba a la niña pequeña.

La niña pequeña era más pequeña que los demás niños. Ella se esforzaba andando sobre las puntitas de sus tímidos pies, o estirando el cuellecito hasta desorbitar la primavera de sus pestañas. Pero a pesar de ello, la niña pequeña siempre había sido más pequeña que los demás niños.

A veces, tras el picor de aquellas risas, a la niña pequeña le gustaba sentarse bajo el viejo y cansado olmo. El viejo y cansado olmo era grande y no se reía, la sombra redonda y verde que le llovía calmaba sus picores. Allí no sentía necesidad de auparse sobre las puntitas de sus pies o de estirar su cuellecito hasta que los ojos le doliesen; allí era sólo una niña pequeña.

Cada noche, envuelta en el calor de la cocina, su madre dulcemente se afanaba sobre ella en el abrigado balde de hojalata, y entre manopla, jabón y arrullo le decía:

– ¡Ay, mi niña pequeña! ¡Ay, mi niña flor! Las flores pequeñitas son las más sutiles y hermosas. Como tú, mi preciosa niña flor

Una tarde llena de picores, bajo el viejo olmo, la niña pequeña con sus pequeñas manos hizo un pequeño agujero, metió allí sus tímidos pies y los cubrió de verde mojado. Entonces, elevando una sonrisa grande a la oscura fronda, dijo:

– ¿Ves? Soy una pequeña y preciosa flor

La mañana la encontró allí, pequeña y quieta, como una flor; su corazoncito, como el de una pequeña flor, se había acompasado al lento latir de la tierra.

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31 julio, 2018 Posted by | De Texturas Inmediatas | , , , , , , , | Deja un comentario

Federico García Lorca

Federico García Lorca… poeta, dramaturgo… escritor y pensador libre (1898 – 1936), increíble, extraordinario… e hispano

1 agosto, 2012 Posted by | Palabras con luz | , , , , , | 21 comentarios

Alba


Mi corazón oprimido
siente junto a la alborada
el dolor de sus amores
y el sueño de las distancias.
La luz de la aurora lleva
semilleros de nostalgias
y la tristeza sin ojos
de la médula del alma.
La gran tumba de la noche
su negro velo levanta
para ocultar con el día
la inmensa cumbre estrellada.


¡Qué haré yo sobre estos campos
cogiendo nidos y ramas
rodeado de la aurora
y llena de noche el alma!
¡Qué haré si tienes tus ojos
muertos a las luces claras
y no ha de sentir mi carne
el calor de tus miradas!
¿Por qué te perdí por siempre
en aquella tarde clara?
Hoy mi pecho está reseco
como una estrella apagada.


Federico García Lorca


11 mayo, 2012 Posted by | Poesía Extraordinaria | , , , , , , , , , , , , , , , , | 14 comentarios