Sendas en el Margen

Un lugar de palabras…

El anillo de cristal


Caminar en el aire, sobre el aire
vereda de un instante

En el anillo matemático
la imagen es exacta
se agranda la memoria
y la distancia no importa
Orilla el aire en un anillo de cristal

Sutil y breve engaño
la soledad se enajena de fronteras
devora como las olas de Estigia
en una moneda infinitas albas rojas
en la otra el inasible verbo grande

Es el camino lento
espera sin consuelo
como en una estación dormida
donde al mundo le tiemblan las piernas
en el brillo inútil de raíles asustados

Asustados
no por la distancia
sí por el tiempo que no entiende
fuera de un anillo de cristal


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22 octubre, 2013 Posted by | De Texturas Inmediatas | , , , , , , , , , , , , , , | 10 comentarios

Sueños


Como redondas piedras pulidas,
de llantos esmaltados en grises,
pierden por tropiezos del tiempo
aristas, sus formas, el rostro.
Los seduce la corriente,
constante,
indiferente a lamentos.

En su materia esconden las palabras perdidas,
encerradas, desposeídas del eco,
son destino de arena oscura
en los mares del olvido.

Quizá sea la luna ese mar lleno de sueños
arrastrados por los vientos de la noche.
A veces llora, y uno se escapa,
sólo línea brillante, efímera,
perdida en el oscuro palio.
Clama el futuro en su filo
intenso y sediento,
grita con voz dulce
urgente y preciso.
Ningún horizonte lo alienta
arde, se consume.

Pero en una playa descansa el gran Adriano,
y no se perdió la isla del bravo Aquiles
ni las cuentas derramadas de las manos del sabio
en el país que ya no existe.

Noche, incéndiame,
llévame al mar,
duérmeme en sus brazos,
junto a Adriano,
donde al menos, el recuerdo vive.



Ahora nadie canta
El planeta vacío que dormía en la copa
está en mi garganta
Pequeño ruiseñor
por qué murió
He buscado en tu cuerpo la canción
Alguien lleva un tesoro entre las manos
Es Un Astro Apagado

Vicente Huidobro


15 julio, 2012 Posted by | De Texturas Inmediatas | , , , , , , , , , | 11 comentarios

Distancias de tiempo


Lloran ríos los verdes tejados
palabras derramadas en la senda perdida
oscurecidas de frío negro
lánguida ofrenda a las pesadas botas del tiempo

¿Adónde huir si la distancia no anida razón?
si las horas son un campo de húmedas amapolas
que soñaron sueños de mariposas

El suspiro del humo y el borde del sueño entienden
Sólo ellos acompañan el instante alargado
tan constante tan exacto
como este olor a memoria escalando la mirada

Lloro

Hay mil tesoros tras los cansados párpados
luz de día
color de día
días de día
vivir de día
se opacan con cada lágrima fugitiva
posada en las alas muertas de las innumerables amapolas

La orgullosa verja está vencida de nieve
el poderoso verbo sólo de distancia
de la distancia del tiempo


“Nieva nieve sobre todos los rincones del tiempo”
Vicente Huidobro


7 abril, 2012 Posted by | De Texturas Inmediatas | , , , , , , , , , , , | 21 comentarios

Phaethon o la noche

No puede verlo, no puede sentirlo ni vivirlo, Phaethon ya perdió los dones que la luz otorga a la piel; Phaethon muere en una noche interminable.

Otrora fue uno de los hijos del sol, un espíritu inquieto, lleno del vigor que sólo la luz del sol, sólo el vivir de día, puede brindar. No era extraño en aquellos días verlo susurrar y acariciar a las nubes por el simple deleite de crear mil arcoíris que su amigo Cicno llenaba de plumas de cisne arrancadas de sus propias alas. Aquellas plumas, animadas por el poder de Phaethon, se tornaban en un ejército de mariposas que adornaban las ramas de sus alisadas hermanas mientras bailaban al son de la suave brisa.

En aquellos días el cielo era azul, y los alisos verdes y las mariposas doradas, y el mundo era hermoso a la vista de los hombres, y Phaethon brillaba de felicidad casi tanto como su padre el sol.

Ocurrió un día que Phaethon, incansable en sus sueños de luz, quiso volar más alto que las nubes y quiso ordenar los caminos que su padre estableciese para el poderoso fanal dorado. Tan alto voló que al fin alcanzó las riendas del ardiente carro celeste, y tan seguro estaba de sus artes que ordenó los caminos a su antojo, y el carro que dirigía la luz del día nuevos rumbos tomó.

Pero Phaethon era joven, el ímpetu de su espíritu estaba lleno de día y la noche apenas se dibujaba en su imaginación como lejana pesadilla. Así fue que, tentado por mostrar su felicidad al mundo, a veces volaba bajo, y parte de ese mundo quedó abrasado por el intenso fuego. Cuando Phaethon intentaba controlar aquellas riendas trenzadas de antigüedad, ocurría que demasiado alto volaba, y el calor se perdía en la distancia dejando al mundo cubierto por una capa de blanca y suave nostalgia que todo lo marchitaba.

Grande fue el enfado de Helios, quien desde los albores del mundo había mimado la luz y el calor sobre la tierra para que la vida fuese el día, para que se viviese de día. Había quedado esa tierra plagada de heridas que sangraban los erráticos vuelos del hijo; desiertos inmensos donde ni la más leve brizna de verde hierba crecía; eternos y silenciosos hielos que nunca podrían ser derretidos; hermanos que la piel distanció entre las diversas tonalidades que surgen de la más poderosa luz y la más intensa de las sombras.

Exigieron los dioses un castigo para Phaethon, y dura fue la penitencia que Helios debió imponerle. Fue Phaethon condenado a alejarse de la luz del sol, a vivir la intensa sombra de la noche hasta que las heridas de la tierra desapareciesen.

Pero ocurre que los dioses son de memoria leve, y sus esfuerzos por curar las heridas del mundo caen frecuentemente en el olvido. Fuese por eso, o porque el mundo se acostumbró a sus heridas, o simplemente porque los dioses hace tiempo se olvidaron de los hombres, Pheathon sigue aún hoy vagando su castigo.

Hay quien dice que si se busca en las orillas más oscuras de la noche puede vérsele caminando sobre las huellas de la luna, la eterna elipse que conduce al día. Pero esa puerta está vedada para Phaethon hasta que los dioses regresen algún día. A veces, agitado por su voraz pena, atraviesa veloz el corazón de Orión, o se sienta junto a Andrómeda a vaciar sus lágrimas que aún siguen siendo de fuego blanco. Otras, siempre solo, vaga los desolados mares de la luna desenterrando los sueños que quedaron allí olvidados.

Phaethon no puede verlo, no puede sentirlo ni vivirlo, Phaethon perdió los dones que la luz a la piel otorga; Phaethon muere en una noche interminable. Solo, se mira en esos sueños rotos, y contempla su rostro ajado de soledad y de silencios. Su mirada muere cada noche en la eterna elipse que conduce a la mañana mientras sus lágrimas gritan su destino, o la noche de Phaethon… o los sueños rotos enterrados en la luna.

Nadie comprende nuestros signos y gestos de largas raíces
Nadie comprende la paloma encerrada en nuestras palabras
Paloma de nube y de noche
De nube en nube y de noche en noche
Esperamos en la puerta el regreso de un suspiro

Vicente Huidobro


1 abril, 2012 Posted by | Los Cuentos del Mar | , , , , , , , , , , , , , , , , | 15 comentarios

Oscuro (Hoy no llorará la luna)


Derrotadas se alargan las calles
Se entumecen con el sueño continuo
Abandonadas a la oscura sombra
Hasta la nada es incierta en este aire

Alguien enciende un cigarrillo
Que replica la memoria idéntica
Las sombras de las sombras
Tanto

En nada se ajusta ese disfraz bufón
Colgado de la elocuente sonrisa
No hay estrellas en el fondo
Como en el tonto muñeco de la mañana
Y su flor atenazada en el tiempo
Sólo vive el ruidoso silencio del vacío

Atrás quedaron aquellas líneas
Vestidas de libertad y de palabra
Espejos oxidados del intento
Por aprender la felicidad
Tanto

Se suceden los metálicos pozos
Que las huellas no alcanzan
Guardan los ecos perdidos en la lluvia
Arrastrados al abrazo del oscuro

La mirada en el vértice suplica
Pero hoy no llorará la luna



Al desplegar las alas
El mismo no sabía qué vuelo era su vuelo

¿Quién es el extranjero? ¿Reconocéis su andar?
Es el que vuelve con un sabor de eternidad en la garganta
Con un olor de olvido en los cabellos
Con un sonar de venas misteriosas
Es este que está llorando el universo

(Vicente Huidobro)


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Comfortably Numb – Pink Floyd

17 marzo, 2012 Posted by | De Texturas Inmediatas | , , , , , , , , , , , , , , | 10 comentarios

Día 18, Enero 2012

Instantáneas

El espejo es una conjura de distancia, abrir una carta también
En un dedal cabe más noche, mucha más noche, que en un vaso
Me han dicho que el frío es el culpable de ese ruido sordo que no deja dormir
Me he puesto mi pijama dorado, está forrado de olvido y preciso sueño
Bajo la sábana, en el extremo lejano y vacío, me he encontrado a Orión
Siempre las mismas estrellas, siempre los mismos sueños
Pero ahora un pijama gana al silencio de la noche, aunque nunca a la soledad

Memoria

Escondemos nuestras miradas bajo las alas de las piedras
Respiramos más suavemente que el cielo en el molino
Tenemos miedo

Nuestro cuerpo cruje en el silencio
Como el esqueleto en el aniversario de su muerte
Es para llorar que buscamos palabras en el corazón

…es para llorar cuando hace frío y ese ruido sorno no deja dormir

Nadie comprende nuestros signos y gestos de largas raíces
Nadie comprende la paloma encerrada en nuestras palabras
Paloma de nube y de noche
De nube en nube y de noche en noche
Esperamos en la puerta el regreso de un suspiro

…es para llorar… desde lejos, desde un rincón vacío de tiempo y de sueños, lo grita Orión…

Bebemos en la fuente que hace ver los ojos ausentes
La noche llega con sus corderos y sus selvas intraducibles
La noche llega a paso de montaña
Sobre el piano donde el árbol brota
Con sus mercancías y sus signos amargos
Con sus misterios que quisiera enterrar en el cielo

…bajo el mismo árbol descansan los mismos sueños, siempre vigilados cuando un dedal se llena de tanta noche.

Porque nuestras lágrimas no deben separarse del buen camino

(Vicente Huidobro)


“Nos lo enseñaron de pequeño
pero sin miedo
esas noches habría un pijama dorado.

La nieve ha suavizado el horizonte
en la mañana blanca
quizá
una mariposa será una sonrisa…”

18 enero, 2012 Posted by | Mirando el Mundo | , , , , , , , | 6 comentarios

Día 20, Noviembre 2011

Instantáneas

Frío de ahí adentro, se siente en los blandos latidos que asoman a los ojos
La nieve esta fría incluso detrás de un cristal, muy fría
Eso trae el día, pero a la calle no le importa, está de fiesta, está de blanco
El silencio es la excusa del cansancio, el frío de la soledad
En la casita de colores vive un dios olvidado
Y el triunfo es un saco ajeno de sonrisas ajenas, y una aprendida
Ese árbol ya no es un árbol, alguien le puso cajas de colores por zapatos

Memoria

Es para llorar que buscamos nuestros ojos
Para sostener nuestras lágrimas allá arriba
En sus sobres nutridos de nuestros fantasmas…

La muerte está atornillada a la vida
Los astros se alejan en el infinito y los barcos en el mar
Las voces se alejan en el aire vuelto hacia la nada
Los rostros se alejan entre los pinos de la memoria
Y cuando el vacío está vacío bajo el aspecto irreparable
El viento abre los ojos de los ciegos
Es para llorar para llorar…

Nadie comprende nuestros signos y gestos de largas raíces…

…se van muriendo, muriendo de frío…

Guiado por mi estrella
Con el pecho vacío
Y los ojos clavados en la altura
Salí hacia mi destino…

Cuando las piedras oyen mi paso
Sienten una ternura que les ensancha el alma
Se hacen señas furtivas y hablan bajo:
Allí se acerca el buen amigo
El hombre de las distancias
Que viene fatigado de tanta muerte al hombro
De tanta vida en el pecho
Y busca donde pasar la noche…

…cuando tú te alejas un solo instante, el tiempo y yo lloramos…

(Vicente Huidobro)


Las soledades aterran
desde los fríos brazos
donde nace la caridad del último horizonte
la cáscara vacía que relató Fedón…

20 noviembre, 2011 Posted by | Mirando el Mundo | , , , , , , | 4 comentarios

Día 16, Noviembre de 2011

Instantáneas

Una estación es un tránsito. Basta una vez para aprender lo contrario
Y la luna no es nada sin un abrazo… como mirar al mundo si unos ojos no te piensan
El gris es el color del aire cuando no ves el mundo
Una piedra no es lo mismo que una piedra, es algo diferente… sí, algo muy diferente.
¿Qué piensa una piedra cuando ve pasar la corriente? Algo se escapa
Los pasos tienen nombre y memoria, un eco entre rocas de silencio

Memoria

He ahí el mar
De una ola a la otra hay el tiempo de la vida
De sus olas a mis ojos hay la distancia de la muerte

… la perversa lucidez de la nostalgia anida en la distancia…

Una gotera viva
Desangra las estrellas
De cuando en cuando
Las horas maduras
Caen sobre la vida.

… la nostalgia es el infierno de los sueños…

Pero mi corazón fatigado
Murió en el último nido
Llueve sobre el camino
Y voy buscando el sitio
donde mis lágrimas han caído.

… la distancia es un infierno, un infierno de distancia…

Los ojos guardan algo
Que palpita en la voz
Sobre la lejanía
Un reloj se vacía.

Y aquella mariposa que jugó entre las flores de los cuadernos
Revolotea en torno de mi cigarro.

(Vicente Huidobro)


… es nada la luna
y la noche camino del origen desconocido
sólo con flores rojas en la espalda
y mariposas rotas bajo los párpados…

16 noviembre, 2011 Posted by | Mirando el Mundo | , , , , , , , | 4 comentarios

Pájaros Azules



¿Dónde está la puerta del alma?
Quizá en la blanca mirada
o en la conjura de un espejo distante
que una vez tuvo intención de palabras

Las pistas de lo inasible cuelgan del cielo
son de aire
como la mano de un músico quieto…
de aire que se escapa

Cabe poca noche en un dedal
cuando los pájaros azules duermen en sus altos nidos
Y mientras la luna muestra su rostro de ausencia
es de amor la pérdida de ese día

El fondo de un vaso gana siempre al silencio
pero nunca a la soledad
y los pájaros azules de inalcanzables vuelos
casi nunca suben a las montañas
tras un libro o tras un beso

¿Sabes tú dónde está la puerta de tu alma?
Dímelo entonces
¿no ves cuánta noche reposa en el fondo del dedal?

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In joy and sorrow – Him

7 octubre, 2011 Posted by | Suavidades del Alma | , , , , , | 8 comentarios

De Chocolate

Memoria, cristal con voz cansada
en el geométrico reflejo de la mañana
Solitaria y fría senda en esa hora
a pesar de las palabras
de su ligera bufanda de olvido

Todo va quedando atrás, en un instante
menos el recuerdo feliz, que es de chocolate
De chocolate hay un jardín de fresas
De chocolate es la geografía de la piel
De chocolate el dulce murmullo nocturno
De chocolate el fuego que no quema…

Quizá sí
Quizá podría volar dios con alas de mariposa
y brillar la cortada roca como puerto de mil naves
Pero se conformó dios con un domingo
y los muelles de esa roca quedaron secos

Hace frío cuando el tiempo no acaba
cuando puede aquel poeta escribir los versos más tristes
cuando la mañana ya es noche
y no es domingo, y no es Abril
Pero hoy por fin tengo sueño
debe andar dios despierto
Y el sueño, como bien sabe él
el sueño
… siempre es de chocolate

11 septiembre, 2011 Posted by | De Texturas Inmediatas | , , , | 10 comentarios

Día 17, Agosto de 2011

Instantáneas

La noche no trae fugaces, sólo absurdos murciélagos
Allá donde no van los pájaros azules hay una senda de huida
El tiempo alargado no sirve de nada, no puedo mirarlo
Una lágrima estrellada sobre un trozo de tela
Dar, la angustia queda claro viene de ser estafador o miserable

Memoria

Este es el mar
El mar con sus olas propias
Con sus propios sentidos
El mar tratando de romper sus cadenas
Queriendo imitar la eternidad
Queriendo ser pulmón o neblina de pájaros en pena
O el jardín de los astros que pesan en el cielo
Sobre las tinieblas que arrastramos
O que acaso nos arrastran
Cuando vuelan de repente todas las palomas de la luna
Y se hace más oscuro que las encrucijadas de la muerte

El mar entra en la carroza de la noche
Y se aleja hacia el misterio de sus parajes profundos
Se oye apenas el ruido de las ruedas
Y el ala de los astros que penan en el cielo
Este es el mar
Saludando allá lejos la eternidad
Saludando a los astros olvidados
Y a las estrellas conocidas

Este es el mar que se despierta como el llanto de un niño
El mar abriendo los ojos y buscando el sol con sus pequeñas manos temblorosas
El mar empujando las olas
Sus olas que barajan los destinos

Levántate y saluda el amor de los hombres

…grande, inmensamente grande, extraordinario…

Junto a mi corazón te siento
Cuando oigo el gemir de tus violines
Cuando estás ahí tendido como el llanto de un niño
Cuando estás pensativo frente al cielo
Cuando estás dolorido en tus almohadas
Cuando te siento llorar detrás de mi ventana
Cuando lloramos sin razón como tú lloras

…cuándo, dónde, cómo, hasta…

He ahí el mar
De una ola a la otra hay el tiempo de la vida
De sus olas a mis ojos hay la distancia de la muerte

…y el tiempo se alarga…

(Vicente Huidobro)


…como en una estación dormida
donde al mundo le tiemblan las piernas
en el brillo de los raíles asustados


Asustados
no por la distancia
sí por el tiempo…

27 agosto, 2011 Posted by | Mirando el Mundo | , | Deja un comentario